IMG_20190124_122453192

Prisión preventiva para el psicópata de Longaví

0 128

Linares.- Ocultando su rostro, evitando mirar a la juez de garantía Evelyn Pérez Jaña, hablando brevemente con el abogado defensor y sin ninguna muestra de arrepentimiento enfrentó ayer la justicia Isaac Esteban Monroy Fuentes, el denominado “psicópata de Longaví”.

La audiencia de control de la detención, pese a que existe un protocolo y una formalidad, fue una de las más escalofriantes del último tiempo. La fiscal Mónica Canepa relató cada uno de los delitos y entregó detalles de la forma cómo el imputado atacaba sexualmente a sus víctimas, en su mayoría jovencitas entre los 18 y 22 años de edad, las cuales están siendo apoyadas psicológicamente. El “huaso Monroy” sólo alzó la mirada cuando la magistrado le preguntó sus antecedentes personales. “Míreme”, le dijo Evelyn Pérez a un sujeto que se autodenomina “sicario”, “matón” y que tenía amenazada a muchas personas. Dada su peligrosidad estuvo rodeado permanentemente de cuatro funcionarios de Gendarmería.

El psicópata fue capturado el último fin de semana por personal de Carabineros de la Subcomisaria de la comuna de Longaví. Monroy llegó a un sitio eriazo donde había unos muchachos y bajo amenaza atacó a una mujer. Luego de abusar de ella oral, vaginal y analmente en los alrededores de una sede la dejó en la Plaza de Armas de Longaví, diciéndole que si hablaba la mataría y atacaría a toda su familia. Los amigos de la víctima dieron cuenta de lo sucedido al personal uniformado. Estos comenzaron una intensa persecución hasta que ubicaron al “huaso Monroy”, quien antes de ser detenido les disparó y parapetó debajo de un microbús. El delincuente finalmente era capturado y puesto nuevamente ante la justicia. Había estado varios años por un robo con violencia y recuperado su libertad en abril de 2018.

VIOLACIONES
Buena Nueva dio cuenta de la detención del psicópata en octubre del año pasado cuando llevó hasta el puente Ancoa (acceso sur a Linares o Salida Cuellar) a una mujer a la cual violentó sexualmente. Llamativamente el antisocial no quedó en prisión preventiva pese a ser formalizado por el delito de violación. La cobertura periodística permitió que otra mujer, con domicilio en Longaví, decidiera denunciarlo y revelara que en el mes de septiembre la había violado en el mismo sitio anterior y bajo las mismas características, es decir, ofreciéndole trabajo y amenazándola con arma de fuego. Además usando la táctica de matar a la familia de la afectada si realizaba alguna denuncia a la policía.
El “huaso Monroy” siguió atacando. En el mes de noviembre llevó hasta la línea férrea a una joven. En esa instancia no consumió el delito dado que la víctima fue prácticamente rescatada por unos amigos. Violación tentada y abuso sexual agravado fueron los cargos que se le imputan. Su acción delictual siguió el fin de semana recién pasada.
“El sujeto se ocultó en un bus que está abandonado en la población. Disparo en dos ocasiones”, dijo el teniente Jonathan Jiménez, jefe de la Subcomisaria de Carabineros de Longaví.

Conociendo la peligrosidad del delincuente los funcionarios resguardaron su integridad física y negociaron su captura, hasta que depuso la resistencia. A la audiencia de ayer no llegó ningún familiar.

“Llamamos a cualquier persona que no haya denunciado para que se acerque y presente los cargos criminales. Es un imputado con amplio prontuario policial”, agregó el teniente Jiménez.

PRISIÓN PREVENTIVA
La fiscal adjunto de Linares, Mónica Cánepa formalizó a Isaac Esteban por tres delitos de violación en el grado de consumado, un delito de violación tentada y abuso agravado, porte ilegal de arma y homicidio tentado contra personal de Carabineros de Chile. “Se le formalizó por varios delitos. Las jóvenes violadas tienen una edad promedio de 19 años. En la mayoría de los casos les ofrecía trabajo, las movilizaba en su vehículo, las llevaba amenazada y luego abusaba de ellas. En uno de los casos continuo con amenazas vía telefónica”, reveló la abogada persecutora.

Finalmente el sujeto quedó en prisión preventiva en la cárcel de Alta Seguridad de Cauquenes y con vigilancia permanente. Las partes establecieron seis meses para el cierre de las indagaciones. Una de las mayores interrogantes es determinar por qué la justicia no dejó al psicópata detenido en el mes de octubre cuando fue detenido por un caso de violación. Lo anterior habría evitado que atacara a otras dos mujeres que hoy deben cargar con graves secuelas psicológicas.

Comentarios Facebook



Comentarios Disqus





Más Opciones